Una de las virtudes de la fotografía como sector es su diversificación a través de las distintas industrias que componen la economía, existe demanda de imágenes de calidad en la gran mayoría de sectores económicos y en cada uno de ellos encontramos necesidades muy particulares. Dentro del mercado que engloba la imagen de empresa está la fotografía corporativa, aquella que comprende la imagen que da una empresa a su público, clientes o no, y que se plasma una serie de soportes y cubre otras tantas necesidades, como pueden ser las que surjan de comunicación, marketing, publicidad…en términos de imagen lo que concierne a lo corporativo es un terreno muy concreto del sector fotográfico en el cual la técnica del fotógrafo es fundamental a la hora de sacar una estrategia adelante.

Tal y como hablábamos hoy en día toda empresa, a cualquier nivel, es consciente de esta necesidad de cara al público y, si utilizan fotografía, quizá el recurso más efectivo para conservar la veracidad mensaje/realidad, han de contar con un fotógrafo corporativo que les sea de plena confianza, que entienda perfectamente su identidad y virtudes como marca y sepa traducirlas en imagen. Esto se consigue siendo empático, sabiendo gestionar tiempos y personalidades de una forma elegante y, sobretodo, teniendo un conocimiento de iluminación y composición preciso para el tipo de trabajo que estamos realizando. Yo, como fotógrafo, empecé en este sector como ayudante de varios fotógrafos de sobrada experiencia en la materia y estuve trabajando varios años hasta que ascendí a segundo fotógrafo, y más tarde me establecí como freelance por mi cuenta para llevar mis ideas de negocio a cabo a través de una forma de trabajar pulcra, efectiva y profesional. Por otro lado siempre he realizado paralelamente mis propios proyectos de retrato.

Si quieres conocer más sobre mí o sobre mi trabajo como fotógrafo corporativo no dudes en poner en contacto conmigo.